El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en adoptar Bitcoin como moneda de curso legal. Este año, la crisis se ha agravado en el ya maltrecho sector de las criptomonedas. Pero el presidente Nayib Bukele planea redoblar la apuesta.

Después de prometer que el gobierno compraría un Bitcoin cada día en adelante, a pesar del colapso presente del mercado cripto, la administración de Bukele envió un proyecto de ley al Congreso de El Salvador para permitirle vender 1.000 millones de dólares en «bonos volcán» -deuda pública, denominada en USD y que paga un 6,5% de interés al año a los tenedores de bonos- para comprar más del criptoactivo y construir la publicitada «Ciudad Bitcoin».

El dramático colapso de FTX, ha proporcionado forraje interminable tanto a la prensa como a los críticos de las criptomonedas de toda la vida. Y mientras la negatividad sigue dominando la cobertura de Bitcoin en el país centroamericano, la escasez nacional de efectivo parece preocupante.

Los últimos informes sugieren que el país está al borde de una crisis de deuda. Con el Bitcoin cayendo más del 70% desde septiembre de 2021, la «Revolución Bitcoin» de El Salvador, de 300 millones de dólares, podría estar en peligro. Sin embargo, Bukele arremetió contra los principales medios de comunicación y llegó a tuitear…

«Este artículo está lleno de mentiras, lo cual es habitual en Bloomberg… Pero lo más sorprendente es cómo los principales medios de comunicación de repente se preocupan tanto por El Salvador. Políticos corruptos saquearon 37.000 millones de dólares de nuestras arcas estatales y nunca escribieron un sólo artículo».

Bukele se ha enfrentado a duras críticas del Fondo Monetario Internacional (FMI). Por otra parte, la agencia de calificación Moody’s demostró que las operaciones con Bitcoin de El Salvador elevaban su perfil de riesgo. En general, el programa Bitcoin del país experimentó varios problemas logísticos y técnicos, especialmente con su monedero Chivo.

Además, hubo informes generalizados de robo de identidad tras el lanzamiento del monedero digital. Muchos salvadoreños afirmaron que su bono de inscripción de 30 dólares se había agotado antes de que pudieran acceder al sistema.

Los últimos comentarios llegan días después de que el gobierno de El Salvador anunciara una nueva iniciativa criptográfica denominada Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC) para supervisar todos los proyectos locales relacionados con este activo. Se espera que la ONBTC funcione como una «unidad administrativa especializada, con autonomía funcional y técnica dentro de la Presidencia de la República».

El gobierno también presentó el mes pasado un proyecto de ley que pretendía establecer regulaciones sobre la criptoindustria nacional mediante la creación de una comisión designada