La Oficina de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca publicó un informe en el que afirma que la minería de bitcoin tiene un impacto negativo en el medio ambiente y apunta a la prohibición de la prueba de trabajo.

«El uso de la electricidad de los activos digitales contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero, a la contaminación adicional, al ruido y a otros impactos locales, dependiendo de los mercados, las políticas y las fuentes locales de electricidad», dice el informe.

Si la regulación estipulada para el minado de Bitcoin no consigue ajustarse a los objetivos propuestos por Estados Unidos para el cambio climático, se espera la posibilidad de prohibir la minería proof-of-work en ese país.
«En caso de que estas medidas resulten ineficaces para reducir los impactos, la Administración debería explorar acciones ejecutivas, y el Congreso podría considerar la posibilidad de legislar, para limitar o eliminar el uso de mecanismos de consenso de alta intensidad energética para la minería de criptoactivos», según el informe.

Según el informe, las instalaciones de minería de bitcoin crean una tensión añadida en la red eléctrica que provoca apagones, riesgos de incendio y deterioro de los equipos además, los mineros de bitcoin aumentarán el coste medio de la electricidad para los consumidores locales.

«Dependiendo de la intensidad energética de la tecnología utilizada, las criptomonedas podrían obstaculizar los esfuerzos más amplios para lograr una contaminación neta de carbono coherente con los compromisos y objetivos climáticos de Estados Unidos», dice el informe.
El informe concluye en que hay formas en las que la minería de bitcoin puede realmente beneficiar a los objetivos climáticos de Estados Unidos, aunque esta es una sección mucho más pequeña.

«La minería [Proof-of-work] que instala equipos para utilizar el metano ventilado para generar electricidad para las operaciones es más probable que ayude en lugar de obstaculizar los objetivos climáticos de Estados Unidos» describe el informe.

Mientras siguen las dudas sobre el consumo energético y el impacto climático del minado de Bitcoin, cada vez son más los Estados que apuestan a investigar y trabajar a favor de regulaciones que mejoren el desarrollo de tecnología.