Lejos estamos de esas 9 hojas en las cuáles un tal Satoshi Nakamoto detalló un sistema económico sin intermediarios.
Hace tan solo 12 años de la creación de bitcoin y hace desde al menos unos 7 años, la cadena de bloques, los contratos inteligentes y el mercado de criptoactivos no paran de evolucionar.
Actualmente existen miles de aplicativos y se están desarrollando otros tantos; la tecnología no deja de avanzar, pasamos de un sistema peer – to – peer a ecosistemas de finanzas descentralizadas que ponen a correr contratos y activos digitales por doquier.

El crecimiento del mercado de criptomonedas, sin dudas está recogiendo miles de millones de dólares, no solo de inversionistas novatos, jóvenes nerds y curiosos o empresarios con innovadores y vanguardistas, sino que también han ingresado al mercado dinero de grandes instituciones financieras, holders de inversiones públicas y privadas a gran escala e incluso, recursos de estado de varios países.

Hasta la persona más maximalista del bitcoin, tiene inversiones en otros activos y es consciente del poder que se está desarrollando en el ecosistema cripto.
Y como era de esperarse, las regulaciones sobre criptoactivos no podían pasar inadvertidas y ya empiezan a asomar la cabeza.

El equipo de UniSwap Labs, empresa que desarrolla Uniswap, la interface de protocolos DeFi que utilizan los usuarios con mayor volumen en el mercado, decidió retirar una gran cantidad de tokens de su plataforma, anunciando una fuerte presión regulatoria.
Al parecer, la toma de decisiones sobre esta acción no se realizó mediante una votación de gobernanza. De esta forma se genera un nuevo debate sobre el control en la toma de decisiones y la posición de empresas legalmente constituidas, al momento de enfrentarse al sistema monetario tradicional.
La confianza de gran parte de la comunidad de usuarios de criptoactivos siempre está puesta en la descentralización y el apoyo a ecosistemas donde la gobernanza sea descentralizada.

Es claro que al momento de utilizar plataformas centralizadas, estamos jugando con las reglas tradicionales del sistema. Pero cuando la toma de decisiones arbitrarias impacta en las DeFi, poniendo en juego una gran cantidad de bitcoin, es un poco alarmante.
Como usuarios, más que nunca queda claro que hay que aprender cada día más, incluso al punto de leer código de programación. Como desarrolladores, nos compromete la creación de ecosistemas transparentes y como comunidad, no queda la enorme responsabilidad de EXIGIR descentralización.

¿Será el momento de replantear el avance de la tecnología y no perder el legado de gobernanza que Satoshi nos dejó?

En definitiva, este es el camino que debemos recorrer para entender que el resultado final siempre es 1BTC = 1BTC