Jamie Dimon ha redoblado su desprecio por el bitcoin y algunas otras criptodivisas, argumentando que no sirven para nada más allá de aspirar el dinero de los nuevos compradores para pagar los beneficios a sus actuales poseedores.

«Soy un gran escéptico de los tokens de criptomonedas, que ustedes llaman moneda, como el bitcoin», dijo el CEO de JPMorgan al Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.

Señaló que las criptomonedas facilitan el robo, el blanqueo de dinero, el tráfico sexual y otros delitos. «Es peligroso», dijo.

El multimillonario banquero trazó una línea entre las monedas digitales que son puramente especulativas, y las tecnologías «reales» como el blockchain, las finanzas descentralizadas (DeFi) y los tokens que simplifican procesos o cumplen alguna otra función.

De hecho, Dimon dijo que no tendría ningún problema con una «stablecoin» debidamente regulada, que es una moneda digital cuyo valor está vinculado a un activo estable como el dólar estadounidense.

«Somos un gran usuario de blockchain», dijo, destacando la existencia de una moneda de JPMorgan que puede cambiarse por dólares a una tasa fija. «Se puede mover igual que las criptodivisas: valor estable, coste muy bajo».

Dimon dijo a la misma comisión del Congreso en mayo de 2021 que las criptomonedas eran inferiores a los activos convencionales como el dólar y el oro. Aconsejó a los inversores que no las compraran e instó a los reguladores a que las examinaran más de cerca.

Además, el jefe de JPMorgan dijo en 2017 que el bitcoin era un fraude, y que el bombo que se le daba acabaría en un desastre.

Dimon es uno de los muchos ejecutivos prominentes que hacen sonar la alarma sobre las criptomonedas. En abril, Warren Buffett dijo que no pagaría 25 dólares por todo el bitcoin del mundo. El socio comercial de Buffett, Charlie Munger, declaró que la criptomoneda no tenía valor, que socavaba el sistema financiero de EE.UU. y que hacía que el país pareciera tonto en comparación con otros que la han prohibido.

Desde hace varios años que grandes banqueros y referentes de los mercados financieros en Estados Unidos salen cada cierta vez a dar su postura negativa sobre Bitcoin y las criptomonedas. Parece ser un recurso que les sienta cómodo para poder seguir comprando a bajos precios e incrementar sus reservas en criptomonedas.